Community Update

World Pulse Toolkits Available!

At World Pulse, we recognize the need for ongoing learning—for you and for your community! Our toolkits are all available here.

We are especially excited to share our signature Citizen Journalism and Digital Empowerment Curriculum. Start learning today!

Internet salvó mi vida

Cuando era muy joven, mis dos grandes metas en la vida eran ser libre y feliz. Tenía muy claro que, para ser libre, debía conseguir mi propia independencia, tanto económica como mentalmente, por lo que me esforzaba a diario en mantenerme informada, entrenar mi capacidad de crítica y prepararme para tener mi propio trabajo (a ser posible, sin jefes). De igual forma, sabía que, para ser feliz, tendría que seleccionar muy bien con quién compartir mi vida, especialmente, en los asuntos más íntimos: prefería esperar a estar segura, no tenía miedo a la soledad. Hoy, veinte años después de aquella época en la que todo eran esfuerzos para alejarme de lo que sabría que podría hacerme daño y luchar por conseguir hacer realidad mis sueños, puedo decir que el tiempo me dio la razón: sin independiencia económica y sin la suficiente información, es muy difícil moverse con libertad y, por supuesto, compartir la vida con alguien que, desde el principio, sabes o intuyes que no es "el adecuado", es un grave peligro que puede evitarse, simplemente, llenando tu soledad de todo lo que sí te hace feliz.

Cuando me di cuenta de que estaba alejándome de mis objetivos vitales, el primer obstáculo con el que me encontré fue la falta de información para poder entender realmente lo que estaba ocurriendo en mi vida, conmigo, en mí misma y, por lo tanto, saber qué debía hacer para arreglar aquel desastre. Buscaba explicaciones donde no había e inventaba justificaciones para poder dar algún sentido a aquel caos en el que se había convertido mi día a día, pedía ayuda a quienes consideraba aliados/as y me encontraba, una y otra vez, con muros de fuego que no hacían más que empeorar las heridas y agravar la espiral de peligro creciente que me iba envolviendo.

Un buen día, por fin, llegó a mi casa Internet y, poco a poco, la luz comenzó a colarse por sus rendijas. Cuando creía que no había solución, salvo que ocurriera un milagro, apareció en mi pantalla, poco a poco, la ayuda que necesitaba: un blog anónimo en el que creía que nadie me leería, comenzó a devolverme palabras de ánimo y de comprensión desde lugares desconocidos para mí; un foro al que me llevaron mis ángeles (estoy convencida) fue, después, el lugar en el que encontré nuevos amigos y amigas que entendían lo que me estaba ocurriendo y que, con sus sabias y cariñosas palabras, me devolvieron la fe en que la vida era algo más que aquel sinsentido que era la mía. Poco a poco comencé a recordar quién era yo, y a creer que podría recuperarme a mí misma, a pesar de lo que decía el espejo. Los consejos me ayudaron a dar los pasos que necesitaba con prudencia y, por fin, conseguí salir de aquella tumba y empezar a hacer nuevos planes, pero el monstruo que me había secuestrado me persiguió y necesité mucho más apoyo para poder seguir viva. Ese apoyo lo seguí teniendo siempre en esas personas que había conocido en aquel foro; seguían ahí cuando tuve que pedir ayuda, cuando tuve que huir, cuando tuve que refugiarme, cuando tuve que regresar. Estaban ahí cuando no podía pensar por mí misma con claridad, cuando necesitaba una mirada limpia, sincera, cariñosa y desinteresada, cuando buscaba un hombro en el que llorar o cuando tenía algo bonito que celebrar. No necesitábamos vernos en persona, porque éramos muy capaces de transmitir todo lo que queríamos con palabras, imágenes, música o, simplemente, con silencio.

Llegó un momento en el que creí que, finalmente, tenía ya la suficiente fuerza como para retomar aquellos sueños de mi juventud: independencia, libertad, felicidad pero, por desgracia, las circunstancias seguían siendo insalvables, así que decidí dedicarme a poner todo lo que era, lo que había hecho y lo que había aprendido, al servicio de otras. Aunque no pudiera cumplir mis sueños, al menos, podría hacerlo a través de otras personas, como esos padres y madres que quieren lo mejor para sus hijos e hijas aunque ellos/as no pudieron tenerlo. Comprendí que solo soy un eslabón en la cadena, que ese eslabón tenía los días contados y que, si no aprovechó sus oportunidades a tiempo para sí mismo, al menos, podía transmitir lo aprendido a otros eslabones para que esa realidad se cumpla... aunque sea en vidas ajenas. Comprendí que la violencia, el acoso, el control al que estaba siendo sometida, no era un problema extraordinario y único, sino que es una mala costumbre que la educación machista inculca y la sociedad patriarcal se empeña en conservar, por lo que mi lucha pasó de ser algo personal a formar parte de un movimiento que estaba circulando por todas partes. Fue así como el destino puso en mi camino muchas oportunidades de devolver aquel gran favor que se me había dado desde el primer día que tuve acceso a Internet y, de la misma forma que me habían ayudado a mí, comencé a participar en acciones para ayudar a otras mujeres a salvarse a sí mismas, recuperar sus sueños, salvar a sus hijos e hijas de un destino oscuro e incierto, y ver cómo empezaba a brillar la ilusión en ellas.

Hoy, creo que mis ángeles pusieron aquel ordenador y la conexión a Internet precisamente en aquellos momentos en mi casa porque habían decidido que este sería mi destino: salvarme para, después, ayudar a tantas otras, y espero que aún no sea tarde para poder hacer realidad, también, mis sueños.

This story was written for World Pulse’s Women Weave the Web Digital Action Campaign. Learn more »

Comments

Hello Mar P. - thank you so much for sharing your story. It is very clear that access to a computer and the internet changed your path, your future, your entire life. The connection you now have with other women around the world is invaluable to you, I can hear that in your story. Thank you for taking on the responsibility to share the resources and information that have helped you find independence and happiness with other women.

In love and peace,
Terry

Mar.P's picture

Thanks fot your words, Terry

Thanks so much for your words, Terry. Indeed, most people I met through Internet helped me find lots of things I had lost: my hope, my esteem, my faith in future. I do deeply love all of them, and wish Internet continue helping women all around the world.

(Sorry for my English).

Namaste,
Mar.

Mary S's picture

Hi Mar Thanks for sharing

Hi Mar

Thanks for sharing your story. I agree that the internet can be a great way to connect with all sorts of people, and can see those friendships have become a very positive part of your life. It is wonderful that you are now using your own experience to help other women!

Mary

Magazine »

Read global coverage through women's eyes

Letters to a Better World

Letters to a Better World

Campaigns »

Be heard at influential forums

WWW: Women Weave the Web

WWW: Women Weave the Web

Programs »

Help us train women citizen journalists

World Pulse Voices of Our Future

World Pulse Voices of Our Future

Blog »

Read the latest from World Pulse headquarters

World Pulse Launches our Inaugural Community Advisory Board!

World Pulse Launches our Inaugural Community Advisory Board!

Partners »

Join forces with our wide network of partners

Nobel Women's Initiative

Nobel Women's Initiative